“Guardar toda la documentación”: la clave para reclamar tras el cierre de Vivanta Dental, según la UCE

Isabel Gorostiaga, abogada de la Unión de Consumidores de Euskadi, explica qué pasos deben seguir quienes tienen tratamientos pendientes
Isabel Gorostiaga, abogada de la UCE. / Cedida por Isabel Gorostiaga

El cierre definitivo de Vivanta Dental deja a miles de personas con una misma pregunta: ¿qué pasa ahora con mi tratamiento, con el dinero que he pagado o con el préstamo que sigo abonando?

Tras varios meses de negociaciones para intentar encontrar una solución para la compañía, las clínicas han cesado su actividad y, según la Unión de Consumidores de Euskadi (UCE), más de 30.000 personas consumidoras podrían estar afectadas.

Isabel Gorostiaga, abogada de la UCE, insiste en un primer paso que considera fundamental: “Guardar toda la documentación”. Presupuestos, facturas, justificantes de pago, citas, contratos, publicidad, comunicaciones con la clínica y consentimientos informados pueden ser claves a la hora de reclamar.

Tratamientos sin terminar: el principal problema para los pacientes

La situación cambia dependiendo de cada caso. No es lo mismo un tratamiento que ya ha finalizado que otro que quedó a medias tras el cierre de la clínica.

Desde la UCE explican que quienes tengan un tratamiento inacabado deben comunicar su situación a la administración concursal de Vivanta, incluso aunque haya pasado el plazo inicial, para dejar constancia del dinero que se les debe.

“Lo importante es comunicar el crédito a la administración concursal”, señala Gorostiaga, que recuerda que el concurso de acreedores ya ha sido declarado y que existe un canal habilitado para presentar estas reclamaciones.

¿Qué ocurre si el tratamiento estaba financiado?

Uno de los casos más frecuentes es el de las personas que contrataron un préstamo para pagar el tratamiento dental.

Si el tratamiento no se ha terminado, la recomendación de la UCE es reclamar directamente a la entidad financiera con la que se firmó ese crédito vinculado. El objetivo es comunicar el cierre del centro y solicitar la paralización de los pagos correspondientes a un servicio que no se ha llegado a prestar.

Además, si se han abonado cantidades por trabajos que nunca llegaron a realizarse, la persona afectada podría reclamar la devolución de ese dinero, para lo que será necesario valorar qué parte del tratamiento quedó pendiente.

Pedir el historial clínico, otro paso importante

La abogada de la UCE recuerda también que los pacientes tienen derecho a solicitar su historial clínico para poder continuar sus tratamientos con otro profesional si fuera necesario.

Vivanta ha habilitado canales para solicitar esta documentación tanto a través de su página web como mediante correo electrónico.

“Hay que pedir el historial clínico, conservar toda la información y no dejar pasar el tiempo”, insiste Gorostiaga, que recuerda que este tipo de cierres en cadenas dentales ya se han producido en otras ocasiones y que las asociaciones de consumidores cuentan con experiencia para acompañar a las personas afectadas.

Un cierre que vuelve a poner el foco en las clínicas dentales

Desde la Unión de Consumidores de Euskadi recuerdan que estos casos generan una enorme incertidumbre porque detrás de cada expediente hay personas que han invertido dinero, tiempo y expectativas en tratamientos de salud.

Por eso, el consejo principal es claro: recopilar toda la documentación, reclamar por las vías correspondientes y buscar asesoramiento para conocer los derechos de cada caso concreto.


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