Lo que iba a ser una breve escala de regreso a casa se convirtió en una situación de caos, incertidumbre y tensión. Bego, una viajera bilbaína, quedó atrapada este sábado en Abu Dhabi cuando el espacio aéreo fue cerrado tras una serie de ataques en la zona. Pero por suerte, tal y como Bego explicó a Radio Nervión, pudieron conseguir un vuelo de vuelta.
Finalmente, tal y como Bego y su acompañante han confirmado a primera hora de la mañana del 4 de marzo, tras casi un día entero viajando, que ya están en casa. Bego ha explicado que tuvieron mucha suerte, dentro de lo que cabe. Y es que una vez aterrizaron en Madrid, alrededor de las 20.00 horas el pasado 3 de marzo, se enteraron de que el aeropuerto de Dubai fue evacuado justo cuando su avión estaba en la pista listo para iniciar el despegue.
Ya aterrizados en Madrid, lo más difícil ya había pasado, pero todavía quedaban horas para llegar a casa, en este caso de carretera. Se lanzaron a la opción más próxima que tenían disponible, un bus a las 2.15 horas de la madrugada.
Vuelta a casa
Aunque ha sido una «odisea» conseguir la confirmación del vuelo de vuelta a casa, lo han conseguido. «Metiendo muchísima presión, dando vueltas y haciendo lo imposible hemos sabido que nuestro avión sale a las 14.30 horas a Madrid». Por la diferencia de hora, cuando aquí sean las 11.30 horas, Bego debería estar despegando rumbo a Madrid.
La pasada noche de lunes a martes, de nuevo, fue todo un infierno. Las alarmas de misiles volvieron a sonar con fuerza en la zona, aumentando la preocupación de todos y todas. Esa preocupación no se ha ido del todo, ya que en unas horas tienen que volar y desconocen como está la situación aérea.
Vuelos cancelados
Bego regresaba de Tailandia junto a su acompañante en un grupo organizado de 27 personas. El vuelo tenía prevista una escala de apenas dos horas en el aeropuerto de Aeropuerto Internacional Zayed, en Abu Dhabi, antes de continuar hacia Madrid.
“Llegamos sobre las once de la mañana y el vuelo salía a las dos. Cuando estábamos en la puerta de embarque vimos que a parte del pasaje le dejaban pasar y a otros no. Después de un buen rato en cola, abrieron las cintas y dejaron pasar a todos sin mirar siquiera los pasaportes. Fue entonces cuando nos dijeron que el espacio aéreo estaba cerrado por lo que había pasado”, relata.
Alarmas de misiles
Poco después comenzaron a sonar las alarmas en los teléfonos móviles. “Nos llegó un aviso de peligro por misiles y que nos resguardáramos en un lugar seguro”, explica. Los pasajeros abandonaron la zona de embarque y se trasladaron a un área más protegida del aeropuerto.
Durante horas, la información fue prácticamente inexistente. “Nadie sabía nada, nadie nos decía nada”. El coordinador del grupo logró averiguar que debían solicitar vales a la compañía aérea para el realojo en hoteles.
Mientras gestionaban los vouchers, comenzaron a escucharse estruendos “bastante cerca”. Según les informaron, estaban atacando una base militar estadounidense próxima al aeropuerto.
Maletas perdidas
Con el ambiente exterior cada vez más inquietante, decidieron abandonar el aeropuerto sin equipaje. Sin embargo, a medio camino supieron que las maletas de todos los vuelos habían sido descargadas y estaban girando por las cintas. “Volvimos a buscarlas. Fue otro caos”.
Tras recuperar el equipaje, tuvieron que pasar el control de extranjería, nuevamente saturado. En el grupo viajan dos personas invidentes, para quienes el proceso resultó especialmente complicado.
Finalmente, las autoridades organizaron traslados en autobuses para evacuar a los turistas hacia distintos puntos de la ciudad. “Miles de personas intentando subir a buses sin saber a dónde iban”, recuerda. En su caso, lograron subir todos juntos con sus maletas.
El conductor planteó inicialmente dejarles en un punto genérico de la ciudad para que cada uno buscara su hotel por su cuenta. Los viajeros le presionaron hasta que accedió a llevarlos directamente a sus respectivos alojamientos.
Hoteles completos
Tras más de una hora de recorrido, Bego llegó a su primer hotel, que estaba completo. “Me dijeron que no había habitaciones. Les pedí que me realojaran donde fuera necesario”. Después de otra hora de espera, fue trasladada a un hotel de la cadena Novotel Abu Dhabi Al Bustan.
La primera noche corrió a cargo de la aerolínea Etihad Airways y, a partir del día siguiente, los gastos fueron asumidos por el Ministerio de Turismo de Emiratos. “Nos están tratando bien, con comidas incluidas y sin problema”.
Explosiones en la noche
Ya instalados, alrededor de la una de la madrugada volvieron a escuchar un fuerte estruendo procedente de la zona del aeropuerto, situado a unos 28 kilómetros de su hotel. También se registraron ataques en el centro de la ciudad, donde impactó un dron en una torre, causando víctimas.
Los miembros del grupo permanecen repartidos en distintos hoteles y se mantienen en contacto constante por WhatsApp. El coordinador ha enviado sus datos a la embajada española y les traslada la información que recibe.
El espacio aéreo permanece cerrado, al menos, hasta las 16.00 horas, a la espera de nuevas decisiones. Mientras tanto, las aerolíneas trabajan en la reubicación de los vuelos.
“Ahora mismo estamos en las habitaciones. En otros hoteles están llamando a recepción para dar información, pero a nosotros todavía no nos han comunicado nada”, explica Bego.
De momento, la consigna es clara: prudencia, mantenerse informados y esperar. Una escala que debía durar dos horas se ha convertido en una experiencia marcada por la incertidumbre en pleno foco de tensión internacional.