El Ayuntamiento de Barakaldo ha alzado la voz ante el estado de deterioro que presenta la línea ferroviaria entre Burtzeña e Irauregi, una infraestructura clave que, lejos de estar en condiciones adecuadas, acumula problemas que afectan directamente a la vida diaria de los vecinos. La alcaldesa, Amaia del Campo, ha remitido una carta a Euskal Trenbide Sarea para exigir una intervención urgente.
Una situación límite que preocupa en Barakaldo
Según denuncia el consistorio, el tramo presenta un estado de abandono “absoluto”, con instalaciones eléctricas desmanteladas, cables esparcidos, postes caídos y acumulación de basura y escombros. A esto se suma la presencia de agua estancada en varios puntos, lo que podría favorecer la proliferación del mosquito tigre y generar un problema sanitario.
Desde el Ayuntamiento insisten en que no se trata solo de una cuestión estética, sino de seguridad y salud pública, ya que el deterioro de la zona supone un riesgo real para quienes viven o transitan por el entorno.
Vecinos afectados por problemas de accesibilidad
Uno de los puntos más sensibles es el paso a nivel situado al final de la calle Las Delicias, actualmente cerrado. Esta situación está dificultando el acceso a varios portales de la zona, concretamente entre los números 14 y 22, lo que ha llevado al Ayuntamiento a solicitar su reapertura inmediata.
Medidas urgentes y un futuro incierto
El Consistorio reclama actuaciones concretas como la limpieza integral de la vía, la retirada de residuos, la eliminación de focos de agua estancada y la mejora de la accesibilidad en la zona. Además, exige a ETS que aclare cuál será el futuro de esta infraestructura ferroviaria. La alcaldesa ha sido clara: Barakaldo necesita respuestas y soluciones, no más abandono. Por ello, el Ayuntamiento ha solicitado una reunión urgente con los responsables de la red ferroviaria vasca para abordar una situación que, aseguran, lleva demasiado tiempo sin resolverse.