La Policía Municipal de Bilbao pondrá en marcha desde este lunes y hasta el 26 de abril una campaña especial de vigilancia centrada en el uso del teléfono móvil y otros dispositivos electrónicos durante la conducción.
El objetivo es reducir conductas de riesgo y concienciar a los conductores sobre el peligro que supone utilizar el móvil o el GPS mientras se está al volante.
Distracciones que multiplican el riesgo
Los datos evidencian el impacto de estas prácticas. Cuando una persona conduce mientras habla por el móvil, deja de percibir hasta el 40% de las señales de tráfico, reduce su velocidad media y empeora su capacidad de reacción.
El peligro no se limita a las llamadas. Acciones como leer mensajes, consultar aplicaciones o manipular el GPS también implican una pérdida de atención incompatible con la conducción segura.
Además, el uso de auriculares o dispositivos de sonido genera riesgos similares. Estas normas afectan también a quienes circulan en bicicleta o en vehículos de movilidad personal, como los patinetes eléctricos.
Sanciones más duras por usar el móvil
Las distracciones al volante se han convertido en uno de los factores más relevantes en los accidentes de tráfico. Por ello, la normativa endureció las sanciones en 2022.
Actualmente, utilizar el móvil sujetándolo con la mano supone la pérdida de 6 puntos del carné de conducir. En el caso de conductores con casco, llevar el teléfono entre la cabeza y el casco conlleva una sanción de 3 puntos.