Ver a figuras como Luis Figo o Cafú probando la pelota vasca no es algo que ocurra todos los días. Y menos aún en pleno corazón de Madrid. Pero eso es precisamente lo que ha pasado en el emblemático Frontón Beti Jai, en la antesala de los Laureus World Sports Awards 2026.
En un escenario poco habitual para este deporte tan arraigado en Euskadi, varias leyendas internacionales —muchas de ellas con pasado en el Real Madrid— se acercaron a conocer y practicar la pelota vasca, generando una imagen tan curiosa como simbólica.
Un guiño inesperado a la tradición vasca
La jornada, organizada como parte de los actos previos a los Laureus, permitió a los deportistas descubrir de cerca la historia y la técnica de la pelota vasca gracias a una exhibición de profesionales. Algunos, como Figo o Cafú, no dudaron en lanzarse a la cancha y probar suerte con la pelota en mano, despertando la curiosidad y también alguna sonrisa entre los presentes.
Junto a ellos, nombres históricos como Nadia Comaneci o Hugo Porta completaron una imagen poco habitual: estrellas globales descubriendo un deporte profundamente ligado a la cultura vasca.
De Bilbao a Madrid… y vuelta en forma de guiño
Para un medio de Bilbao, la escena tiene un punto especial. Ver a iconos del fútbol mundial, algunos muy vinculados al imaginario del madridismo, acercándose a la pelota vasca en un frontón histórico de la capital supone casi un pequeño “traslado simbólico” de Euskadi a Madrid.
No deja de ser una estampa curiosa: figuras que han brillado en los grandes estadios del mundo adaptándose, aunque sea por un rato, a un deporte con siglos de tradición en Euskal Herria.
El Beti Jai, de joya olvidada a escaparate internacional
El propio frontón Beti Jai también fue protagonista. Inaugurado en 1894 y recuperado recientemente, se ha convertido en un espacio único que mezcla patrimonio, cultura y deporte. Su elección como escenario no es casual: representa esa conexión entre historia y modernidad que también buscan proyectar los Laureus.
Al final, más allá de la anécdota, la imagen deja un mensaje potente: la pelota vasca sigue despertando interés más allá de sus fronteras. Y esta vez, con acento madridista.