Quizás lo hayan sufrido o se lo haya comentado alguien de su entorno. La estafa del teléfono roto o del hijo en apuros vuelve a hacer acto de presencia en nuestros teléfonos móviles y en las últimas semanas, una operación conjunta de Ertzaintza y Policía Nacional consiguió detener a una captadora de mulas que llegó a estafar cerca de 100.000 euros a varias personas, entre ellas una vecina de Irun.
La Jefatura de Coordinación de Ciberseguridad de la Ertzaintza confirma a Radio Nervión que «hubo un repunte bastante importante de denuncias» el año pasado. Y es que, si anualmente reciben unas seis o siete denuncias relacionadas con esta estafa, en el 2025 recibieron el triple: veinte.
Desde la policía autonómica explican que, si es una estafa tan recurrente, es porque el beneficio que pueden recibir los estafadores es bastante elevado en relación al esfuerzo. «Cuando cometen estas estafas lo hacen masivamente. Si les contestan lo intentan y si no, no han perdido nada. Desde el punto de vista del estafador, solo deben tener unas precauciones, como tener alguna cuenta bancaria o asignación de Bizum que, si son medianamente buenos, no les puedas rastrear directamente. Antes, si querías dinero tenías que arriesgarte, le sacabas la navaja a alguien en la calle, por ejemplo. Ahora desde tu casa, vas mandando mensajes con un ordenador y si alguno pica, ese beneficio te has sacado», aseguran.
También es clave en esta estafa que se apele al sentimiento de preocupación de un ser cercano. «La gente se suele poner nerviosa, porque quieren ayudar a su familiar y actúa esa parte del cerebro que activa la preocupación, porque pesa más el interés por ayudar al familiar que la precaución», aseveran desde la Ertzaintza. Por otro lado, dejan claro que no es una estafa que vaya dirigida a nadie directamente. «Lanzan esta petición a números aleatorios. Si les contesta alguien bien, pero lo que hace la mayoría de gente es percatarse de que es una estafa y ni contesta. Pero si de las mil intentonas que hacen, alguien le responde y consiguen engañarle, el beneficio económico es elevado».

Los consejos de la Ertzaintza para intentar evitar esta estafa
Aunque es prácticamente imposible evitar recibir algún mensaje de este tipo, la Ertzaintza deja varios consejos para evitar «morder el anzuelo» con estas estafas.
«La prisa es el peor enemigo», aseveran. «Los estafadores apelan a la ansiedad y al cariño de la persona por ese familiar y su deseo de ayudarle en una situación de necesidad. Lo que hay que intentar en esos momentos es tener la cabeza fría, analizar un poco el tema. Si no te convence, di que te llamen por teléfono, cosa que no van a hacer porque no le reconocerías la voz», añaden.
«Algo que parece una obviedad, pero que la gente no hace es llamar a tu hijo para comprobar que esté bien, que al 99% te dirá que se encuentra en perfectas condiciones», explican también.
Asimismo, piden dudar si «el estafador te solicita que hagas un ingreso en criptomonedas o hagas algún tipo de transferencia que sea un poco rara, porque es ahí donde suelen intentar ofuscar el destino del dinero. Y desconfiar si intentan decir que todo es muy secreto, o que no se entere nadie», añaden.
Por último, uno de los consejos que lanzan desde la Ertzaintza es hacer alguna pregunta al estafador que solo pueda responder ese familiar. «Por ejemplo, el nombre de una mascota o el pueblo de nacimiento. Cosas que ese familiar supuestamente en apuros pueda responder con facilidad», aseveran.