El Athletic logró un mal resultado en el Metropolitano, pero dio una buena imagen ante un Atlético en el que el Cholo Simeone apostó por un once con bastantes más titulares de lo que se podía prever.
La primera ocasión llegó tras una acción a balón parado que Gorka Guruzeta remató a la remanguille y Oblak sacó una buena mano para evitar el tanto. El Atlético lo intentó con más tesón que otra cosa, porque tampoco tenía la clarividencia necesaria.
Superado el minuto 20 de partido, el Athletic recuperó para la causa un arma que parecía ya olvidada: el juego a balón parado. Aitor Paredes se elevó sobre la zaga colchonera para cabecear una falta lateral.
El tanto no cambió en demasía el guion del encuentro, ya que los leones defendían bastante bien, y sin excesivas complicaciones, las escasas arremetidas de los pupilos del Cholo.
Cinco minutos mágicos del Atlético desmontan al Athletic
El paso por vestuarios pareció revitalizar al Atlético. Un par de contras le valieron para sacar todas las costuras al Athletic. Primero fue Griezmann quien remató un centro raso de Baena. Aunque parecía estar en posición antirreglamentaria, el VAR corroboró que el tanto era legal.
Poco después, Sorloth definió a la perfección tras un fulgurante contragolpe en el que la defensa replegó mal.
Aún así, pudo empatar el Athletic con un disparo de Guruzeta a la media vuelta desde fuera del área que no encontró portería por muy poco. Poco después lo probó Sancet de cabeza en otra acción a balón parado.
Ernesto Valverde dio entrada a jugadores como Robert Navarro para refrescar el ataque y el cuadro rojiblanco siguió buscando el empate, percutiendo por la banda izquierda pero sin llegar a culminar muchas de esas acciones. De hecho, la más clara fue un disparo lejano de Vesga que no encontró portería.
Ya en el tiempo añadido, Sorloth marcó el definitivo 3-1 culminando una contra aprovechando que el Athletic estaba volcado al ataque. Y casi en el 97 Guruzeta recortó diferencias con otro buen cabezazo.