La Euskal Polizia pondrá en marcha esta semana un refuerzo de los controles de alcohol y drogas en las carreteras vascas. El operativo, que se desarrollará del 27 de abril al 3 de mayo, forma parte del calendario anual de campañas de vigilancia del tráfico y busca mejorar la seguridad vial y prevenir accidentes.
En la última campaña similar, la Ertzaintza realizó más de 9.700 pruebas, con un 5% de resultados positivos. Las autoridades recuerdan que someterse a estos controles es obligatorio y negarse puede suponer un delito contra la seguridad vial.
Controles y sanciones
Los controles de alcoholemia incluyen dos pruebas de aire espirado con un intervalo mínimo de diez minutos. Superar los límites legales puede conllevar sanciones económicas de entre 500 y 1.000 euros y la retirada de hasta 6 puntos del carné, además de posibles consecuencias penales en los casos más graves.
En el caso de las drogas, la prueba se realiza mediante saliva y, si da positivo, se confirma posteriormente en laboratorio. De ratificarse, también se considera una infracción muy grave con sanciones de hasta 1.000 euros y pérdida de puntos.
Objetivo: prevenir riesgos en carretera
El objetivo de esta campaña es reforzar la prevención y reducir los riesgos al volante. Las autoridades insisten en la importancia de no conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas para garantizar la seguridad de todas las personas usuarias de la vía.