Getxo Kirolak ha dado luz verde al inicio de las obras de renovación integral del edificio de gradas situado entre la pista de atletismo, el campo de rugby y el velódromo de Fadura. Los trabajos arrancan tras la finalización de la temporada de competiciones de los clubes deportivos.
El proyecto contempla la construcción de un nuevo equipamiento con una superficie de 2.742 metros cuadrados, frente a los 1.313 del edificio actual. La actuación supondrá una inversión de más de 7 millones de euros. El plazo estimado de ejecución es de 22 meses.
Un edificio adaptado
El nuevo inmueble responde a las demandas planteadas por los clubes que utilizan estas instalaciones. El diseño se ha desarrollado de forma participativa y busca mejorar tanto la actividad deportiva como la experiencia de las personas usuarias.
El equipamiento incluirá un gimnasio, una zona de vestuarios completamente renovada, nuevos almacenes, salas multiusos y espacios de oficinas para la gestión de las entidades deportivas.
Además, la actuación incorporará un ascensor que conectará las dos plantas y garantizará la accesibilidad en todo el edificio.
Más comodidad para el público
La intervención también contempla la sustitución de la cubierta actual de las gradas. La nueva estructura tendrá en cuenta la ubicación del recinto para ofrecer una mayor protección frente a las inclemencias meteorológicas. El proyecto diferenciará los accesos para deportistas y público. Un sistema de accesibilidad y control de entradas ordenará los flujos de personas. Los deportistas accederán a la pista de atletismo y al campo de rugby mediante un pasillo interior conectado directamente con los vestuarios.
Enmarcada en la transformación de Fadura
La reforma forma parte de Thinking Fadura, la iniciativa impulsada por Getxo Kirolak para transformar el entorno exterior de Fadura en un parque deportivo público y modernizar sus instalaciones.
Durante la planificación de la obra, Getxo Kirolak ha trabajado junto a clubes y asociaciones para minimizar las afecciones a la actividad deportiva. El objetivo pasa por mantener el funcionamiento de las instalaciones durante los cerca de dos años que durarán los trabajos de renovación.