El Parlamento Vasco ha aprobado la reforma de la Ley de Juventud destinada a reforzar la protección de menores en actividades de ocio y tiempo libre, especialmente en colonias y campamentos de verano. La iniciativa, impulsada por PNV y PSE-EE tras el denominado caso Bernedo, ha salido adelante en el Pleno con la abstención de los grupos de la oposición en la mayor parte del texto.
La nueva normativa endurece las obligaciones de las entidades organizadoras, incrementa la capacidad de control de las administraciones y refuerza las medidas preventivas dirigidas a garantizar la seguridad de niños, niñas y adolescentes que participan en este tipo de actividades.
Entre las principales novedades destaca el aumento de las sanciones para las infracciones más graves, que podrán alcanzar los 600.000 euros tras la incorporación de una enmienda presentada por el Partido Popular.
Más controles antes del inicio de las actividades
La reforma establece que las entidades responsables deberán presentar una declaración responsable antes del inicio de cualquier actividad con menores. Mediante este documento deberán acreditar que cumplen todos los requisitos exigidos por la normativa vigente.
La declaración tendrá que registrarse ante la diputación foral correspondiente o ante el departamento competente del Gobierno Vasco cuando la actividad se desarrolle en más de un territorio histórico.
Además, los campamentos al aire libre necesitarán un informe favorable del ayuntamiento o junta administrativa correspondiente y la autorización de la persona o entidad propietaria del terreno.
Otra de las medidas más relevantes obliga a presentar el certificado negativo de delitos sexuales de todo el personal que mantenga contacto con menores. Este documento deberá renovarse cada año.
Nuevas infracciones y sanciones
Entre las infracciones graves figuran la participación de menores sin la autorización expresa de sus responsables legales, la organización de actividades sin comunicar previamente la información requerida a la administración o el incumplimiento de las condiciones declaradas para su desarrollo.
También se considerará infracción grave realizar actividades con menores sin acreditar que el personal dispone de la certificación negativa del Registro Central de Delincuentes Sexuales y de Trata de Seres Humanos.
Desde PNV y PSE-EE han defendido que la reforma mejora la capacidad de inspección y control de las administraciones y establece mecanismos más exigentes para prevenir situaciones de riesgo.
Críticas de la oposición
Los grupos de la oposición han mostrado diferentes reservas respecto al contenido de la reforma. EH Bildu ha cuestionado la efectividad real de algunas medidas y ha recordado que muchas de ellas ya aparecen recogidas en otras normativas. Además, ha criticado que el decreto que regula las actividades de tiempo libre siga sin aprobarse a pocas semanas del inicio de los campamentos de verano.
PP, Sumar y Vox también han expresado sus discrepancias, aunque desde posiciones distintas. Mientras los populares han reclamado una regulación más garantista y clara, Sumar ha considerado que se ha perdido la oportunidad de abordar la cuestión con mayor consenso. Vox, por su parte, ha sostenido que las medidas aprobadas resultan insuficientes.
Pese a las críticas, la reforma ya ha recibido el respaldo definitivo de la Cámara vasca y entrará en vigor con el objetivo de reforzar la protección de los menores en las actividades de ocio y tiempo libre que se desarrollen en Euskadi.