Las revisiones de las notas de euskera de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) no han calmado los ánimos entre los estudiantes y familias afectados por los suspensos y ceros del Tribunal 11, el que más polémica ha generado. En el grupo de WhatsApp creado por los afectados continúan las quejas según ha podido saber Radio Nervión y la sensación de que la segunda corrección apenas ha corregido las calificaciones que consideran injustas.
En ese chat participan 136 personas entre alumnos y familiares. Todos comparten un mismo origen: haber recibido suspensos o incluso ceros en el examen de euskera. Tras conocer los resultados de las revisiones, el balance ha resultado decepcionante para la mayoría.
Solo dos aprobados tras la revisión
De los 136 afectados que forman parte del grupo, únicamente dos han conseguido aprobar después de la revisión. Uno de los casos es el de Mariana. «De un 3,6 me han cambiado a un 7,85, pero a mi hermana de un 0 a un 1,5 y se esperaba mucho más», explica. El otro alumno que ha logrado superar el examen pasó de un 1 a un 5. La situación del resto apenas ha variado. «Al resto les han subido como mucho 0,7. Los ceros han bajado, sí, pero los suspensos siguen ahí», asegura Iñigo, uno de los estudiantes que más se ha movilizado durante los últimos días para denunciar lo que considera una corrección injusta.
Las familias recuerdan que el Tribunal 11 concentra buena parte de los ceros que han generado la controversia y apuntan a una correctora como responsable de la mayoría de esas calificaciones.
Las familias mantienen el enfado
La posibilidad de una tercera revisión tampoco despeja las dudas. Los afectados estudian los pasos a seguir, aunque reconocen que el procedimiento presenta dificultades. «Hay una tercera posibilidad de revisión, pero en la segunda tienes que sacar dos puntos más que en la primera y eso no ha pasado en la mayoría de los casos», explica uno de los integrantes del grupo.
Por ahora, los estudiantes no han decidido qué harán. Lo que sí tienen claro es que el malestar continúa. «Las familias siguen muy enfadadas», resumen desde el chat. Entre los mensajes que circulan estos días aparecen ejemplos que alimentan las dudas sobre la corrección. «Tengo un amigo con un B2 y le han subido a un 2,6», señala otro de los afectados.
Mientras la Universidad del País Vasco defiende las garantías del proceso y el Gobierno vasco reclama cambios en el sistema de corrección, los alumnos del Tribunal 11 siguen compartiendo en WhatsApp notas revisadas, comparando resultados y buscando respuestas a unas calificaciones que consideran difíciles de explicar.