La ola de calor que está golpeando a Euskadi no solo ha disparado los termómetros, también ha provocado un aumento histórico de la demanda de instalaciones de aire acondicionado en viviendas particulares y negocios. En este contexto, la empresa Aidesegi reconoce que no da abasto con las solicitudes y que la situación se ha vuelto “horrorosa” en plena temporada alta.
“Todo el mundo lo quiere para ya”: la saturación del sector
Esther, asesora técnica de Aidesegi y responsable de las visitas a domicilio, explica la situación con claridad: “todo el mundo lo quiere para ya”. Según detalla, muchas viviendas construidas en los últimos años cuentan ya con preinstalación, lo que facilita parte del trabajo, pero no elimina la presión actual del sector.
“Hay mucha casa particular que nos está pidiendo obra nueva”, señala, en un contexto en el que las temperaturas extremas han generado una avalancha de llamadas en muy pocos días.
Más de 75 visitas pendientes y plazos que se alargan
La empresa acumula actualmente más de 75 visitas pendientes de atender, una cifra que refleja el colapso puntual provocado por la ola de calor. Esther reconoce que el problema no es solo la demanda, sino también la falta de planificación de muchos usuarios, que esperan soluciones inmediatas cuando llega el calor intenso.
“Luego pasa que el resto del año la gente se olvida y cuando llega la ola de calor todo el mundo lo quiere instalado ya”, apunta.
Instalaciones de calidad: el precio medio ronda los 3.000 euros
Uno de los puntos que más fricción genera es el precio y los plazos. Desde Aidesegi insisten en que no es posible ofrecer instalaciones rápidas y baratas sin renunciar a la calidad.
Una instalación estándar correctamente realizada, explican, tiene un coste medio de alrededor de 3.000 euros, dependiendo de la vivienda y del tipo de sistema.
“No se puede hacer rápido y barato si quieres una instalación bien hecha”, subraya Esther, que insiste en la importancia de una colocación adecuada para evitar problemas posteriores.
Errores frecuentes: unidades mal colocadas y averías
La responsable técnica también advierte de uno de los fallos más habituales: la mala ubicación de la unidad exterior.
“Hay gente que no la coloca bien en el exterior y las máquinas se ahogan”, explica, lo que puede provocar averías y pérdida de eficiencia en los equipos.
Una ola de calor que ha cambiado el ritmo del sector
La situación actual ha superado incluso la de otras olas anteriores. “La ola de mayo fue dura, pero esta está siendo horrorosa”, resume Esther, que refleja así el impacto directo del calor extremo en el trabajo diario de las empresas de climatización.
Con las previsiones de altas temperaturas prolongadas, el sector prevé que la demanda siga elevada en las próximas semanas, mientras intentan dar salida a un volumen de trabajo que ha desbordado completamente su capacidad habitual.