Los barrios de Landatas y María Dolores Madaria, en Orduña, estrenan una nueva imagen tras finalizar las obras de rehabilitación integral y regeneración urbana impulsadas por el Ayuntamiento. La actuación, que ha supuesto una inversión de 8,6 millones de euros, ha permitido modernizar 130 viviendas, mejorar la eficiencia energética de los edificios y renovar distintos espacios públicos para hacer ambos barrios más accesibles, sostenibles y cómodos para sus vecinos.
El proyecto ha incluido la rehabilitación de diez edificios, cuatro situados en Landatas y seis en María Dolores Madaria. Las obras se han centrado principalmente en mejorar el aislamiento térmico mediante la instalación de sistemas SATE en las fachadas y, en ocho de los inmuebles, también se han incorporado ascensores para facilitar la accesibilidad.
El alcalde de Orduña, Iker Santocildes, ha destacado que esta actuación responde a una demanda histórica del vecindario y supone un importante avance para mejorar el día a día de quienes viven en ambos barrios.
Nuevos espacios públicos y barrios más accesibles
La transformación no se ha limitado a los edificios. El proyecto también ha permitido renovar diferentes espacios públicos para mejorar la movilidad y la convivencia.
En María Dolores Madaria se ha reurbanizado el Paseo de La Antigua, se han eliminado barreras entre la calzada y las aceras, se han soterrado las redes de telecomunicaciones y se ha renovado el alumbrado público.
En Landatas, además del soterramiento de las líneas eléctricas y de telecomunicaciones, se ha sustituido el antiguo depósito de GLP por la llegada del gas natural, se han mejorado los accesos a los trasteros, reorganizado las plazas de aparcamiento, instalado nuevo mobiliario urbano y creado un espacio exterior cubierto para uso comunitario.
Una inversión de 8,6 millones con financiación europea y vasca
La actuación forma parte del programa BERPIZTU y del Plan de Actuación Inmediata para Aiaraldea, financiado con aportaciones del Gobierno Vasco, los fondos europeos Next Generation EU, el Ayuntamiento de Orduña y los propios vecinos beneficiarios.
Con la finalización de este proyecto, Orduña da un paso importante en la regeneración de dos de sus barrios, apostando por viviendas más eficientes, espacios públicos renovados y una mejor calidad de vida para toda la ciudadanía.