La Vega de Urko, en Sopela, inicia una nueva etapa. La Agencia Vasca del Agua (URA) y el Ayuntamiento han comenzado las obras para convertir este espacio degradado en un gran humedal urbano, un proyecto que permitirá recuperar la biodiversidad y ofrecer a los vecinos un nuevo lugar para pasear y disfrutar de la naturaleza.
La actuación se desarrollará en una superficie cercana a los 10.000 metros cuadrados, situada entre los ríos Gobela y Lemotza, junto al polideportivo municipal y el campo de fútbol de Ugeraga. El elemento principal será una laguna permanente de más de 3.000 metros cuadrados, diseñada con distintas profundidades para favorecer la presencia de aves acuáticas, anfibios, reptiles e insectos propios de este tipo de ecosistemas.
Un refugio para la fauna y la flora
El nuevo humedal contará con pequeñas islas y zonas de refugio para la fauna, creando un entorno adecuado para numerosas especies. Además, el proyecto contempla la eliminación de plantas invasoras y la recuperación de la vegetación autóctona característica de los bosques atlánticos, reforzando la conexión ecológica entre los ríos y las zonas húmedas del entorno.
El objetivo es recuperar un espacio natural de gran valor ambiental y, al mismo tiempo, reforzar la adaptación al cambio climático mediante la creación de nuevos hábitats y zonas verdes dentro del municipio.
Un nuevo espacio para pasear y disfrutar de la naturaleza
La actuación también incluirá un sendero peatonal que permitirá recorrer la zona y acercarse a este nuevo enclave natural, facilitando que vecinos y visitantes puedan disfrutar del paisaje y conocer la riqueza ambiental del humedal.
Los primeros trabajos ya están en marcha con labores de desbroce y preparación del terreno, realizadas de forma selectiva para minimizar el impacto sobre la fauna existente. Posteriormente se ejecutarán los movimientos de tierra que darán forma a la laguna, unas obras que se prolongarán durante los próximos meses.
Un proyecto pensado para proteger el entorno
Antes de iniciar la actuación se realizaron estudios ambientales que confirmaron la presencia de diversas especies de interés y una importante diversidad de aves, insectos y otros animales ligados a los humedales. Por ello, el proyecto incorpora medidas específicas para proteger estos valores naturales durante toda la ejecución de las obras.
Con esta intervención, Sopela ganará un nuevo espacio verde de referencia, combinando la conservación del medio ambiente con un lugar de ocio y contacto con la naturaleza para toda la ciudadanía.