La Encartada Fabrika-Museoa vuelve a cobrar vida. A las puertas de cumplir 20 años como museo, este histórico enclave industrial de Balmaseda ha recuperado parte de su maquinaria centenaria, permitiendo que los visitantes no solo vean cómo era una fábrica textil de finales del siglo XIX, sino que puedan escucharla y sentirla en funcionamiento.
La Diputación Foral de Bizkaia impulsa un ambicioso plan de recuperación mecánica que ha permitido poner en marcha más de una veintena de máquinas históricas y reforzar el papel de La Encartada como uno de los grandes referentes europeos del patrimonio industrial.
Una fábrica que vuelve a funcionar como hace más de un siglo
Durante la visita al museo, la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, junto a responsables forales y municipales, pudo comprobar cómo vuelven a moverse piezas únicas como el eje principal de transmisión, los batanes, los canilleros, las tricotosas o el histórico telar Ninet.
El objetivo es recuperar no solo las máquinas, sino también la memoria de las personas que trabajaron entre sus paredes y que contribuyeron al desarrollo industrial de Bizkaia.
“La Encartada representa una parte fundamental de nuestra historia social, industrial y tecnológica”, destacó Etxanobe, quien subrayó que conservar este legado supone “mantener viva la memoria de quienes lo hicieron posible”.
Un museo donde la historia se puede escuchar y sentir
La Encartada es mucho más que un edificio histórico. La antigua fábrica textil conserva prácticamente intacta su estructura original y una de las colecciones de maquinaria industrial textil más completas de Europa.
Quienes visitan el museo pueden vivir una experiencia diferente: escuchar el sonido de las máquinas, observar cómo funcionan y hasta percibir los olores que durante décadas formaron parte del día a día de la fábrica, como la lana o la grasa de la maquinaria.
Este valor histórico le ha permitido formar parte de la Ruta Europea del Patrimonio Industrial y contar con la consideración de Conjunto Monumental de Euskadi.
Recuperar máquinas para recuperar la memoria obrera
Desde 2016 se han recuperado alrededor de veinte equipos históricos gracias a un trabajo artesanal y especializado que busca respetar los materiales y métodos originales.
Entre las piezas recuperadas destacan telares, máquinas de coser, remalladoras, batanes para la fabricación de boinas y sistemas de transmisión que permiten comprender cómo funcionaba una fábrica de la época.
Los trabajos continúan en 2026 con nuevas actuaciones para recuperar elementos como la tricotosa rectilínea, el urdidor, la fileta, el canal hidráulico y la turbina que abastecía de energía a la fábrica.
Una apuesta de futuro para Las Encartaciones
La Diputación Foral de Bizkaia ha destinado en los últimos años una importante inversión para garantizar la conservación del museo y reforzar su actividad cultural y educativa.
Además de proteger un patrimonio único, La Encartada se ha convertido en un motor de dinamización para Las Encartaciones, con programas educativos, actividades participativas y proyectos que recuperan también el papel de las mujeres en la historia industrial.
Cada año, vecinos y vecinas participan en recreaciones teatralizadas que devuelven al visitante al pasado y recuerdan la vida cotidiana de quienes trabajaron en esta fábrica.
La Encartada cumple dos décadas mirando al futuro
A punto de celebrar su vigésimo aniversario como museo, La Encartada Fabrika-Museoa se consolida como un espacio donde conviven historia, tecnología e innovación.
Un lugar donde las máquinas no son solo piezas antiguas, sino una forma de contar quién fue Bizkaia y cómo la industria transformó la vida de miles de personas.