La pasarela de Gorostiza, en Barakaldo, tiene los días contados. El Ayuntamiento ha decidido sustituir la actual estructura de madera por una nueva pasarela metálica más resistente, segura y adaptada a las condiciones del entorno. La actuación, con un presupuesto base de licitación de 199.710 euros, saldrá a concurso en las próximas semanas y tendrá un plazo estimado de ejecución de cinco meses.
La infraestructura actual permanece cerrada al paso de peatones después de que los técnicos municipales detectaran problemas en su estado de conservación. Los estudios realizados concluyeron que una de las vigas principales presentaba una rotura en su zona central y que la estructura había sufrido deformaciones que hacían inviable una reparación puntual.
Un nuevo puente para recuperar un recorrido muy utilizado
El objetivo del Ayuntamiento es ofrecer una solución definitiva y recuperar con seguridad el itinerario que conecta los núcleos de Gorostiza y El Regato, uno de los recorridos habituales para los vecinos y vecinas de la zona.
Además, la nueva pasarela responderá a una de las demandas planteadas por la ciudadanía: permitirá el paso de vehículos de emergencia, algo que no era posible con la estructura actual.
El concejal de Servicios Municipales, Asier Umaran, ha explicado que desde el primer momento la prioridad fue garantizar la seguridad de las personas usuarias y buscar una alternativa que permitiera mantener la conexión mientras se preparaba la nueva infraestructura.
Una pasarela metálica pensada para resistir la humedad de Gorostiza
La nueva estructura estará construida con una combinación de acero y hormigón, con un diseño más resistente y adaptado a un entorno marcado por la humedad y la escasa exposición solar.
Contará con dos grandes vigas longitudinales de acero patinable, un material que ofrece mayor resistencia frente a la corrosión y reduce las necesidades de mantenimiento. También incorporará un pavimento antideslizante para mejorar la seguridad de quienes utilicen este paso.
El proyecto incluye además la renovación de los estribos, nuevos sistemas de drenaje y la mejora de los caminos de acceso a ambos lados de la pasarela. Las zonas verdes afectadas durante las obras serán posteriormente acondicionadas.
Cinco meses de trabajos para una solución definitiva
Durante la ejecución de la obra será necesario retirar la actual pasarela, construir los nuevos apoyos, instalar la estructura metálica y completar los trabajos de pavimentación y acabados.
Desde el Ayuntamiento reconocen que el cierre de la pasarela ha generado molestias a los usuarios habituales del recorrido, pero defienden que la nueva infraestructura permitirá recuperar una conexión más segura y preparada para el futuro.
“Queremos que la ciudadanía pueda volver a utilizar este recorrido con seguridad y durante muchos años”, ha señalado Umaran.