Loren Suárez, director de Ulibarri: «Con el Euskara Bonua ya no hay excusas para aprender euskera»

El responsable del euskaltegi destaca la posibilidad del nuevo sistema, que permite estudiar hasta B1 durante cuatro años por 120€
Loren Suárez en los estudios de Radio Nervión. / Radio Nervión

El Euskara Bonua afronta su primer curso como una de las principales novedades de la campaña de matriculación en los euskaltegis. El nuevo sistema permite a quienes comienzan a estudiar euskera disponer de hasta cuatro años para avanzar desde el nivel inicial hasta B1, con un único pago de 120 euros. El Gobierno Vasco ha puesto en marcha esta fórmula para facilitar la continuidad del aprendizaje y reducir las barreras económicas y administrativas.

Loren Suárez, director de Ulibarri Euskaltegia, considera que este cambio supone un paso importante después de varios años de medidas destinadas a abaratar el aprendizaje. «El bono lo que está haciendo es animar a muchísima gente», asegura.

El responsable del euskaltegi explica que el sistema ofrece una bolsa de horas que permite avanzar progresivamente hasta B1 y adaptarse al ritmo de cada alumno. La normativa establece que las personas que comiencen desde los niveles iniciales abonan los 120 euros una sola vez y disponen después de las horas subvencionadas correspondientes a su nivel de partida, incluso para repetir niveles, hasta alcanzar el límite establecido.

Un único pago para avanzar hasta B1

Suárez destaca precisamente que no se trata de pagar 120 euros cada curso. «No tiene que pagar cada año 120 euros, sino que es un pago único», explica. El itinerario puede prolongarse durante cuatro años, lo que permite continuar con el aprendizaje aunque una persona tenga que interrumpir temporalmente las clases por motivos laborales o personales.

El director de Ulibarri considera especialmente importante esta flexibilidad para quienes nunca han estudiado euskera. Según explica, existe un amplio grupo de personas adultas que no tuvo la oportunidad de aprenderlo en su momento y que ahora puede encontrar en este sistema una vía para empezar.

«Puede cursar el mismo nivel cuantas veces quiera», señala Suárez, aunque las horas disponibles se descuentan de la bolsa correspondiente. Si una persona tiene que dejar temporalmente las clases, podrá retomar posteriormente el aprendizaje mientras disponga de horas subvencionadas.

El Gobierno Vasco ha planteado el Euskara Bonua como un itinerario de aprendizaje continuado hasta B1. Para quienes ya estaban dentro de las líneas anteriores de A1 y A2, la transición se realiza automáticamente y no tienen que volver a pagar los 120 euros.

«Ya no hay excusas»

Para Suárez, uno de los principales cambios está en eliminar algunas de las barreras que tradicionalmente han dificultado la matrícula. «Lo único que están pidiendo es tiempo y ganas», afirma.

El director de Ulibarri recuerda que el precio, los horarios y la falta de tiempo aparecen habitualmente entre las dificultades que encuentran quienes quieren aprender euskera. Por eso, considera que la reducción del coste debe ir acompañada de una oferta suficientemente flexible para adaptarse a diferentes situaciones personales. «Ya no hay excusas para animar a la gente alrededor de euskera», sostiene.

El propio Gobierno Vasco ha señalado que el nuevo modelo pretende precisamente facilitar que más personas comiencen, retomen o continúen el aprendizaje y que puedan avanzar hasta adquirir una capacidad de uso del idioma en situaciones cotidianas.

Horarios adaptados a la vida diaria

En Ulibarri han ido modificando su oferta para responder a los cambios en los hábitos de los estudiantes. El euskaltegi ofrece clases desde las 7:30 de la mañana hasta cerca de las 21:30 horas, con diferentes combinaciones de días y horarios.

Suárez explica que cada vez más personas buscan alternativas que puedan encajar con el trabajo, la familia, el deporte y otras obligaciones. Por eso, el centro cuenta con modalidades de tres, cuatro o cinco días a la semana, además de opciones más flexibles.

El reto de pasar de aprender a utilizar el euskera

Durante la entrevista, Suárez también pone el foco en una cuestión que va más allá de las aulas: el uso del euskera fuera del euskaltegi.

El director de Ulibarri reconoce que aprender el idioma no garantiza que después se utilice habitualmente en la vida cotidiana. «Nosotros somos conscientes de dónde vivimos», afirma al referirse a la realidad lingüística de Bilbao y su entorno.

En su opinión, los euskaltegis tienen también la tarea de crear espacios donde los estudiantes puedan comunicarse en euskera y dar el salto entre el aprendizaje y la utilización. Suárez explica que los centros trabajan en diferentes proyectos para generar comunidad y facilitar esas oportunidades.

Al mismo tiempo, señala el peso que tienen el castellano y el inglés en ámbitos como las redes sociales, la televisión, internet o las películas. Por eso, considera necesario ampliar también la presencia del euskera en esos espacios.

«Cualquiera que quiera aprender euskera»

Suárez defiende además que los euskaltegis deben adaptarse a perfiles de alumnado cada vez más diversos. «Cualquiera que quiera aprender euskera», responde cuando le preguntan qué perfil de estudiante busca Ulibarri.

En el centro estudian personas que buscan acreditar un nivel lingüístico, pero también alumnos que se acercan al euskera por motivación personal, integración o interés por utilizarlo con sus hijos.

El director de Ulibarri considera que ambas motivaciones pueden convivir. «Los dos caminos son muy importantes», afirma, aunque reconoce que le gustaría que cada vez más personas se acercasen al idioma por el deseo de utilizarlo en su día a día.


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