El Gobierno Vasco acaba de activar Eguzki Hotz con 120 millones de euros para impulsar la climatización sostenible y el autoconsumo. Favorecerá la adaptación de los edificios a las altas temperaturas y a las olas de calor. Eso sí, a través de sistemas de climatización vinculados a fuentes propias de generación eléctrica renovable.
Su alcance será muy amplio. Podrán acogerse a estas ayudas la industria, los hogares, los centros sanitarios y educativos, las empresas de servicios y los pequeños y medianos comercios, así como distintos equipamientos al servicio de la ciudadanía, como comisarías, y ambulatorios. Las líneas de apoyo permitirán actuar sobre viviendas, centros públicos y lugares de trabajo para mejorar el confort térmico, reducir el consumo energético y avanzar en el bienestar de las personas.
Plazo para solicitar las ayudas
Las solicitudes a Eguzki Hotz podrán presentarse desde el 5 de noviembre hasta el agotamiento del presupuesto y, como máximo, hasta el 29 de septiembre de 2028. Las actuaciones dispondrán de 18 meses desde la notificación de la resolución para su justificación. La fecha límite será, en todo caso, el 31 de octubre de 2029.
Cuando la persona o entidad beneficiaria desarrolle una actividad económica, deberá solicitar la ayuda antes de iniciar las actuaciones o asumir compromisos firmes para ejecutarlas. Para las personas beneficiarias sin actividad económica, se admitirán compromisos firmes de ejecución, presupuestos aceptados, pedidos, contratos, facturas y pagos fechados desde el 1 de enero de 2026.
Una iniciativa pionera en Europa
La iniciativa Eguzki Hotz, «el sol que enfría», está gestionada por el Ente Vasco de la Energía, amplía el enfoque de las ayudas al autoconsumo. Impulsará conjuntamente la generación eléctrica renovable, el almacenamiento y la electrificación de los sistemas de calor y frio mediante energías renovables.
Eguzki Hotz introduce un planteamiento pionero en Europa. Con carácter general, las ayudas a la climatización estarán condicionadas a que los nuevos equipos se vinculen con una fuente propia de generación eléctrica renovable.
La electricidad necesaria para refrigerar o climatizar un edificio podrá proceder de una instalación de autoconsumo, de una comunidad ciudadana de energía o de una comunidad de energías renovables.