El Ayuntamiento de Barakaldo ha anunciado cómo hará realidad el deseo de Yolanda Roji, conocida cariñosamente como Yoli, una vecina del municipio que dejó sus bienes a las instituciones públicas para que crearan un espacio destinado a proteger a perros y gatos. La primera actuación consistirá en construir un refugio para gatos, con una inversión de 47.700 euros.
Yoli falleció en 2019 después de pasar sus últimos años en la Residencia El Pilar. Gran amante de los animales, dedicó buena parte de su vida a cuidar de una colonia de gatos cerca de su vivienda, en el barrio de San Vicente. Su cariño por ellos quedó reflejado en su testamento, en el que nombró herederos de sus bienes al Ayuntamiento de Barakaldo y a la Diputación Foral de Bizkaia, con una condición: destinar parte de ese patrimonio a crear un jardín-guardería público para perros y gatos en el municipio.
Un refugio de 100 metros cuadrados para gatos
El Consistorio construirá un recinto de aproximadamente 100 metros cuadrados, cubierto y vallado, para ofrecer un espacio de protección a los gatos. La actuación cuenta con una inversión prevista de 47.700 euros y el Ayuntamiento estima que las obras se ejecutarán en un plazo de dos meses.
Por motivos de seguridad, el Consistorio no ha desvelado la ubicación exacta de las instalaciones. La asociación animalista Lagunak se encargará de gestionar el refugio en colaboración con el Ayuntamiento de Barakaldo. De esta manera, el proyecto contará con la participación de una entidad especializada en la protección y el cuidado de los animales.
Más adelante llegará el espacio para perros
El refugio para gatos supone el primer paso para cumplir la voluntad de Yoli. El proyecto también contempla crear un espacio para perros, aunque el Ayuntamiento abordará esa parte más adelante.
La vecina dejó como herencia un piso en la calle San Vicente, además de los ahorros de un plan de pensiones y el saldo de una cuenta bancaria. En su testamento estableció que sus bienes sirvieran para cubrir los gastos de su funeral y para impulsar el espacio público destinado a los animales.
El legado de una vecina que nunca olvidó a sus gatos
Quienes conocieron a Yoli recuerdan su enorme dedicación a los animales. Durante años acudía cada día a cuidar de una colonia de gatos que vivía cerca de su casa, incluso cuando hacía mal tiempo.
Desde la Residencia El Pilar, donde pasó sus últimos años, recordaban especialmente ese compromiso. Cuando ingresó en el centro, varias vecinas se hicieron cargo de algunos de los gatos que tenía en casa. Ahora, el proyecto municipal permitirá que parte de su patrimonio se transforme en un espacio dedicado precisamente a aquello que más quería.
Barakaldo comienza así a cumplir el sueño de Yoli.