El Gobierno Vasco ha salido al paso de las dudas generadas en torno al futuro de la Estación Marítima de Plentzia y ha dejado claro su objetivo: garantizar su continuidad. Tras las informaciones que apuntaban a posibles problemas legales por su ubicación en dominio público marítimo-terrestre, el Ejecutivo autonómico asegura que el proyecto cuenta con respaldo técnico, jurídico y patrimonial suficiente.
Un edificio histórico con uso científico clave
La estación, vinculada a la EHU, es hoy un centro de referencia en investigación marina. El edificio, construido en 1923 como sanatorio, forma parte del paisaje de Plentzia y Gorliz desde hace más de un siglo. Además, su transformación en espacio científico se realizó respetando su estructura original, sin ampliar superficie ni ocupar más espacio en la costa.
Los informes analizados destacan tanto su valor patrimonial —con propuesta para ser incluido en el Inventario del Patrimonio Cultural Vasco— como la necesidad de mantener su ubicación junto al mar para el desarrollo de investigaciones.
Una solución para compatibilizar legalidad y continuidad
El principal punto en estudio es la concesión administrativa necesaria para mantener el edificio en su actual emplazamiento. Aunque existe un informe desfavorable del Estado por impacto paisajístico, el Gobierno Vasco insiste en que la normativa permite ajustar condiciones sin necesidad de eliminar la instalación.
La propuesta pasa por una concesión limitada en el tiempo y sujeta a controles, revisiones y medidas de seguridad, especialmente teniendo en cuenta el impacto del cambio climático y la subida del nivel del mar.
Con esta postura, el Ejecutivo autonómico reafirma su apuesta por proteger el patrimonio, garantizar un uso responsable del litoral y mantener una infraestructura clave para la investigación científica en Euskadi.