La respuesta de la afición del Surne Bilbao ha sido inmediata. Desde la apertura del plazo este martes al mediodía, se han registrado largas colas en la tienda oficial del club en Gran Vía para hacerse con una entrada de cara a la final ante el PAOK BC.
No es un partido cualquiera. El conjunto bilbaíno disputará la tercera final europea de su historia y, por primera vez, el título se decidirá en casa. Un contexto que ha disparado el interés y que explica la avalancha de abonados desde el primer momento.
Un sistema que favorece al abonado
Surne Bilbao ha estructurado la venta en fases. Desde el 14 de abril a las 12:00 horas y hasta el viernes 17 al mediodía, solo los abonados pueden activar su carnet y adquirir entradas. Cada socio, además, tiene la posibilidad de comprar hasta dos localidades adicionales en este periodo preferente, utilizando su DNI como clave de acceso.
Aunque la activación del carnet puede realizarse también de forma online a través de la plataforma Bacantix, las entradas extra solo pueden gestionarse de manera presencial en la tienda oficial (Gran Vía 80), lo que ha provocado largas esperas durante toda la jornada.
A partir del viernes 17 a las 10:00 horas se abrirá la venta general con las localidades no adquiridas, pero el escenario es claro: los abonados van camino de hacerse con casi todo el aforo disponible. El atractivo de una final europea en casa ha convertido la cita en un evento de máxima demanda.
El Botxo ya aúlla antes del partido. Y todo apunta a que Miribilla presentará una marea negra que lo inundará todo.
