Lo que pagarán los turistas en Euskadi ya no será igual en todas partes: así cambia el nuevo impuesto

El acuerdo entre Podemos, PNV y PSE introduce un modelo mucho más flexible y abre un nuevo escenario para ciudades y municipios vascos
Museo Guggenheim Bilbao / Foto de archivo

Euskadi dará un paso más hacia la implantación de un impuesto turístico propio después del acuerdo alcanzado entre Podemos, PNV y PSE para sacar adelante la norma foral sobre las estancias turísticas. El pacto permitirá introducir importantes cambios en el modelo inicialmente planteado y abrirá la puerta a un sistema más flexible y adaptado a la realidad de cada municipio.

La formación morada asegura haber logrado incorporar las siete enmiendas que había registrado al proyecto inicial, defendiendo un impuesto “más ambicioso, más justo y más progresivo” que tenga en cuenta las diferencias entre las localidades con mayor presión turística y aquellas donde el impacto del turismo es mucho menor.

Un impuesto diferente según la presión turística de cada municipio

Uno de los aspectos más destacados del acuerdo es la incorporación del concepto de “intensidad turística”, una herramienta que permitirá modular la aplicación del impuesto dependiendo de la situación de cada ciudad o pueblo. La intención es que los municipios más afectados por el turismo masivo tengan mayor margen para aplicar medidas y compensar los costes derivados de la actividad turística, mientras que las localidades con poca presión turística puedan evitar cargas burocráticas innecesarias.

La medida busca responder a uno de los grandes debates abiertos actualmente en muchas ciudades: cómo equilibrar el impacto económico positivo del turismo con los problemas de vivienda, movilidad, servicios públicos o convivencia que puede generar en determinados entornos.

Más exenciones sociales y un modelo más progresivo

El nuevo texto también ampliará las exenciones previstas inicialmente. Entre las novedades acordadas figura la extensión de las bonificaciones por discapacidad y dependencia a las personas acompañantes, una reivindicación planteada durante la negociación.

Podemos defiende además que el nuevo modelo será más progresivo y permitirá adaptar mejor las tarifas y condiciones a la realidad concreta de cada territorio.

Un debate que seguirá creciendo en Euskadi

La implantación de la tasa turística lleva años generando debate político y social en Euskadi, especialmente en ciudades como Bilbao, Donostia o Vitoria-Gasteiz, donde el crecimiento del turismo ha sido especialmente visible en la última década.

Con este acuerdo político, Euskadi se acerca ahora a un modelo propio que podría transformar la gestión turística en los próximos años y que volverá a situar el debate sobre el impacto del turismo en el centro de la agenda política vasca.


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