El Surne Bilbao pone fin a una temporada para el recuerdo

Valencia Basket arrolló (71-88) a un Surne Bilbao que no pudo igualar el acierto y la fisicalidad de los taronjas
Braxton Key anota ante la mirada de los jugadores del Surne Bilbao. / acb Photo / Aitor Arrizabalaga

El Surne Bilbao puso fin a la mejor temporada desde su regreso a ACB cayendo ante un Valencia Basket que, con el susto del partido del miércoles todavía en el cuerpo, no quiso pasar ningún apuro y quiso dejar la eliminatoria sentenciada para afrontar las semifinales con algo más de descanso que sus rivales. Con el beneplácito de los árbitros, los pupilos de Pedro Martínez elevaron su tono físico y recuperaron el acierto exterior para no conceder opciones a unos Men In Black que no se arrugaron en ningún momento. Melwin Pantzar, Justin Jaworski y Bassala Bagayoko tuvieron una gris despedida de la que ha sido su casa, que contrastó con el mejor partido anotador de Stefan Lazarevic (8 puntos). Hlinason y Hilliard -con 10 puntos cada uno- fueron los jugadores más destacados.

Un parcial de 0-4 y una gran defensa parecían marcar el tono del partido para el cuadro valenciano, pero los MIB no se arrugaron y, tras unos primeros momentos de zozobra, un triple de Darrun Hilliard tras un rebote ofensivo de Normantas activaron al equipo y a la grada (3-4). Pero el Surne Bilbao parecía adolecer de la concentración que demostraron el miércoles en el Roig Arena y Valencia Basket lo aprovechó para poner tierra de por medio con Brancou Badio desde el tiro libre y un increíble mate y otros dos tiros libres de Nate Reuvers y (3-11). Melwin Pantzar intentó, sin éxito, echarse al equipo a la espalda en su último partido como Men In Black. Otro mate de Omari Moore amplió la renta a los dobles dígitos (3-13).

Un dos más uno de Hlinason y otros dos tiros libres de Darrun Hilliard (8-13) evidenciaron que el Surne Bilbao iba a vender muy cara su piel. Pero cuando el conjunto taronja entra en erupción es muy difícil de frenar. Y si el criterio arbitral echa una mano, pues para qué decir más. A la conclusión del primer cuarto el marcador reflejaba un 16-22 después de seis puntos prácticamente consecutivos de un Stefan Lazarevic muy entonado.

Un triple de Krampelj redujo aún más las diferencias nada más arrancar el segundo acto (19-22), pero un alley oop con dos más uno incluido de Nate Reuvers (19-25) demostraba lo mismo que se vio el miércoles: que el Valencia Basket tiene una facilidad tremenda para anotar. Por cada canasta del Surne Bilbao -por ejemplo, un triple de Normantas-, los taronjas anotaban siete puntos (24-31 tras dos tiros libres de Taylor, una canasta de Pradilla y un triple de Badio).

Además, la fisicalidad que mostraban tampoco se castigaba con faltas. Kameron Taylor respondió a un triple de Krampelj y Jaworski anotó después una ‘bombita’ respondida nuevamente por otro triple de Badio (31-40). Una bandeja de Pradilla al contragolpe tras un discutido robo de balón volvió a colocar una diferencia de dobles dígitos (31-41).

Un triple lejanísimo de Justin Jaworski levantó a la grada del Bilbao Arena. Pero, como era de esperar, De Larrea respondió con otro lanzamiento exterior (34-44). El escolta americano consiguió forzar una de sus habituales faltas de tres tiros. Pero como la tarde estaba ‘de que no’, solo anotó el tercero de los lanzamientos. Al descanso se llegó con un rotundo 37-47 que demostraba el equilibrio de fuerzas.

Hlinason pelea un rebote en el Surne Bilbao – Valencia Basket de playoff (Foto: acb Photo / Aitor Arrizabalaga).

El Surne Bilbao sucumbió ante un vendaval en el tercer cuarto

Un dos más uno de Jean Montero y dos triples de Kameron Taylor parecieron enterrar cualquier opción de sorpasso en el tercer cuarto (39-56). Y eso que en el Surne Bilbao tanto Hlinason como Krampelj -a pase de Pantzar- dejaron un recital de mates para el disfrute de la Marea Negra. Si en el conjunto local había un ‘concurso de mates’, en el Valencia Basket había uno de triples. Reuvers y de Larrea ampliaban diferencias, mientras que Sako se gustaba a base de mates para convertir la distancia en insalvable (45-70). Al último cuarto se llegó 22 abajo (49-71) tras un tiro libre de Hlinason y un triple de Hilliard.

Con nada en juego, la falta de tensión fue evidente en el último cuarto. Aún así, la grada del Bilbao Arena se dedicó a cantar y a ovacionar a los jugadores cuando se retiraban al banquillo. Especialmente emotiva fue la de Melwin Pantzar. El sueco se abrazó a sus compañeros y al cuerpo técnico que le ha convertido en una de las estrellas de la Liga Endesa mientras se llevaba la mano al corazón. Mientras tanto, sus todavía compañeros se empeñaron en maquillar el resultado.


Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.


Cover Art
0:00 0:00