En la extensa entrevista a Andoni Bombín que publicamos este miércoles el que fuera responsable del Área de Metodología del Athletic Club entre 2019 y 2022 explicó cuáles fueron las labores que desarrolló en Lezama, y también en Independiente del Valle y su actual club, Karpaty Lviv.
Con la irrupción de Iñigo Vicente en el Racing de Santander y la gestión de otros jugadores como Oihan Sancet, se ha abierto cierto debate sobre la gestión de los talentos más ‘especiales’ o diferentes que hay en la cantera rojiblanca.
«No considero a Iñigo Vicente un jugador díscolo«, sentencia sobre el de Derio. «Lo que pasó con él es que, en su momento, quizás no se entendió su talento. Para mí es un jugador diferente. Siempre ha sido un mago, creativo, y había que entender cómo juega él», asegura. De hecho, asegura que «cuando salió en su momento al Danok Bat, que yo tenía otro rol en el club, me costó entenderlo porque era un jugador diferente y a esos jugadores diferentes hay que entenderlos«.
Sobre su etapa fallida en el primer equipo, Bombín afirma que «fue una pena que no se entendiese desde dónde se podía aportar», y se alegra de que en Santander haya encontrado su lugar. «Tuvo la oportunidad de encontrar su espacio en un club que creyó en cómo juega él y en lo que puede aportar. Para mí es una maravilla verle jugar, ojalá el Athletic le traiga de vuelta, pero que realmente le dé su espacio. Lo comparo con lo que pasó con Rivaldo y Riquelme en el Barcelona: son jugadores con mucho talento, que hay que entenderles cómo juegan y chocan con entrenadores que quieren encajarlos en su sistema», concluye.
Cree que el Athletic debe «invertir mejor» en entender al jugador
Sobre Oihan Sancet, considera que todos los análisis se hacen «desde lo que se habla, no desde lo que se conoce». «Es un jugador que ya ha demostrado el nivel que tiene, y el Athletic siempre ha creído en él. A los hechos me remito. Es un jugador que ha alcanzado el máximo nivel, ha llegado a ir a la Selección y ha estado a un nivel extraordinario», añade.
Eso sí, cree que «gestionando mejor esa parte externa, quizás su rendimiento se pueda maximizar mucho más» y que «no me cabe duda de que el Athletic está buscando todos los recursos y haciendo todo lo posible para tratar de que eso no se dé«.
Aún así, tiene claro que «a un jugador no se le puede controlar las 24 horas» y que «todo parte de una educación«. «Un debe, para el Athletic y para todos los clubes, es invertir mejor en el jugador, en darle lo que necesita y construirle desde unos valores, educarlo dentro de una estructura», afirma.
«Tanto el Athletic como todos los clubes tienen que tratar de ver cómo podemos ayudar a estos jugadores. Para mí sería un grave error que Iñigo Vicente u Oihan Sancet no hubiese hecho trayectoria en el Athletic, que les hubiéramos desechado en Cadete o Juveniles, y que ahora los quisiéramos fichar pagando mucho dinero por un jugador», explica.
En ese sentido, ha vivido en una cantera como la de Independiente del Valle en la que los jugadores residen todo el tiempo en la academia del club. «En Lezama no puedes hacer eso con todos, hay mucha educación que pasa por su casa«, explica.
