Al menos 30 personas han fallecido y varias han resultado heridas este miércoles tras la colisión de dos trenes de alta velocidad en la estación de Urda, en Toledo. Las autoridades advierten de que el número de víctimas mortales podría aumentar a medida que avanzan los trabajos de emergencia.
El accidente ha implicado al AVE 2080 Madrid-Sevilla y al Iryo 6076, que circulaba por delante. Según las primeras informaciones, el AVE habría alcanzado por detrás al Iryo, provocando el descarrilamiento de sus dos últimos coches.
Despliegue de los servicios de emergencia
Los equipos de rescate trabajan en la zona para atender a las víctimas y liberar a las personas que pudieran haber quedado atrapadas. En el dispositivo participan bomberos, Protección Civil, tres helicópteros sanitarios y dos unidades de vigilancia intensiva (UVI).
La portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, ha advertido de la gravedad del accidente y ha señalado que el balance de fallecidos podría aumentar.
Por su parte, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha calificado el siniestro como un accidente de alto impacto. Los hospitales de Castilla-La Mancha y de la Comunidad de Madrid han recibido avisos para preparar camas de UCI y quirófanos ante la llegada de heridos.
Interrumpida la alta velocidad entre Madrid y Andalucía
El accidente ha obligado a interrumpir la circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, según ha informado Adif.
Renfe ha activado su gabinete de crisis y ha habilitado el teléfono 900 101 020 para atender a víctimas y familiares.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, se ha desplazado al centro de control de Adif en Atocha para recopilar la información disponible sobre el accidente.
Las autoridades continúan trabajando en la atención a los afectados y en la investigación de lo ocurrido. Las primeras hipótesis apuntan que el sistema informático falló y un operador de Adif se equivocó al ordenar al AVE que siguiera su marcha cuando tenía delante un Iryo detenido