El Ayuntamiento de Durango ha dado un paso muy importante para apoyar a las familias con menores que tienen discapacidad, al lanzar por primera vez una convocatoria de subvenciones destinadas a niños y jóvenes entre 6 y 18 años. Con un presupuesto inicial de 20.000 euros, estas ayudas están pensadas para cubrir hasta el 80 % del coste de tratamientos terapéuticos que mejoren la calidad de vida, la autonomía y la integración social, escolar y familiar de quienes más lo necesitan.
Favorecer su desarrollo y autonomía
Para poder acceder a estas ayudas, los menores deben contar con un reconocimiento oficial de discapacidad igual o superior al 33 %, estar empadronados en Durango desde hace al menos un año y estar recibiendo tratamiento en centros especializados y legalmente habilitados. La concejala de Acción Social, Jesica Ruiz, ha subrayado que estas subvenciones están “dirigidas específicamente a menores con discapacidad para apoyar a las familias en un ámbito tan fundamental como el acceso a tratamientos que favorezcan su desarrollo y autonomía”.
El plazo para presentar las solicitudes estará abierto hasta el 31 de octubre de 2025 y pueden entregarse tanto en el registro general del Ayuntamiento como a través de la sede electrónica en www.durango.eus.
Piden la extensión de las ayudas
Sin embargo, no todas las voces están satisfechas con esta convocatoria. Herriaren Eskubidea ha señalado que el enfoque es demasiado restrictivo y ha pedido que las ayudas también se extiendan a jóvenes con dificultades de aprendizaje o desarrollo, incluso si no cuentan con un grado oficial de discapacidad. Según esta formación, muchas familias que necesitan estos tratamientos especializados quedan excluidas por los requisitos actuales, lo que supone perder la oportunidad de brindarles el apoyo que realmente necesitan. Además, lamentan la falta de diálogo con el equipo de gobierno, que podría dejar sin cobertura a muchos jóvenes.
Esta iniciativa del Ayuntamiento de Durango es un gran avance para apoyar a quienes enfrentan desafíos especiales en su desarrollo, pero la discusión sobre ampliar la ayuda refleja la importancia de escuchar todas las necesidades y asegurar que ningún menor quede fuera. Facilitar el acceso a tratamientos terapéuticos es clave para fomentar la inclusión, la autonomía y el bienestar de estas familias.