Hay reivindicaciones que hablan de leyes, y otras que hablan de dignidad. La que este 29 de abril impulsa la ONCE en el Día Internacional del Perro Guía pertenece a las dos. En Euskadi, 31 perros guía acompañan hoy a personas ciegas en su vida diaria, ofreciéndoles autonomía, seguridad y libertad de movimiento. Sin embargo, todavía encuentran obstáculos donde nunca deberían existir: la entrada a establecimientos de alimentación.
Bajo el lema ‘Perros guía, sí’, la organización quiere recordar algo tan sencillo como necesario: una persona ciega con perro guía tiene derecho a entrar en igualdad de condiciones a supermercados, fruterías, carnicerías, pescaderías y cualquier comercio de alimentación. No se trata de un favor. No es una excepción. Es un derecho reconocido por la normativa vigente.
Y aun así, siguen dándose situaciones incómodas, negativas injustificadas o miradas de recelo que convierten una compra cotidiana en una experiencia dolorosa.
Mucho más que un animal de compañía
Un perro guía no es una mascota que acompaña. Es apoyo, independencia y confianza. Esos animales se convierten en los ojos de quien no puede ver. Están adiestrados para detectar obstáculos, marcar escalones, localizar puertas o asientos libres y proteger a la persona usuaria incluso desobedeciendo una orden si detectan peligro.
Cada salida a la calle con uno de ellos supone coordinación, entrenamiento y un vínculo construido con enorme esfuerzo. Por eso, cuando se les impide entrar a una tienda, no solo se cuestiona al animal. Se limita la libertad de una persona.

Desde la Fundación ONCE del Perro Guía recuerdan además que estos animales cumplen estrictos controles sanitarios y de higiene. Están vacunados, desparasitados y supervisados veterinariamente con mayor exigencia que muchos animales domésticos.
La ONCE dedicará cinco millones de cupones a esta jornada con una imagen clara: una persona ciega comprando en una frutería junto a su perro guía. El mensaje no necesita adornos: normalidad.
Porque eso es lo que reclaman quienes conviven con esta realidad cada día. Poder entrar, elegir fruta, hacer la compra y salir sin explicaciones. Como cualquier otro vecino. Sin tener que justificar su presencia. Sin sentir que molestan.
La inclusión no siempre depende de grandes discursos. A veces empieza cuando una puerta se abre con naturalidad.
Una labor de más de tres décadas
La Fundación ONCE del Perro Guía lleva más de 35 años trabajando para mejorar la autonomía de las personas ciegas o con discapacidad visual grave. En ese tiempo ha facilitado cerca de 4.000 perros guía en todo el Estado, animales que no solo acompañan, también transforman vidas.
Este 29 de abril, Euskadi mira a esos 31 perros guía y a las personas que caminan junto a ellos. Y la petición es tan razonable como urgente: respeto, conocimiento y derechos sin obstáculos.