El debate sobre viajar con mascotas en el transporte público vuelve a escena en Bilbao. Elkarrekin Podemos ha registrado una propuesta para eliminar las actuales restricciones de tamaño en Metro Bilbao y permitir el acceso de todos los perros, independientemente de su peso, bajo condiciones de seguridad y convivencia.
La iniciativa llega en un contexto en el que cada vez más personas conviven con animales y reclaman una movilidad urbana adaptada a esa realidad. Actualmente, solo pueden acceder al metro perros de hasta 8 kilos y siempre en transportín o en brazos, una limitación que deja fuera a la mayoría de animales de tamaño medio y grande.
“Una normativa confusa e injusta”
La portavoz del grupo municipal, Ana Viñals, ha sido clara al valorar la situación actual. “La normativa resulta incoherente, ya que en otros medios de transporte de la propia ciudad, como el tranvía, el funicular o la línea 3 del metro, sí se permite el acceso sin estas limitaciones”, afirma.
Desde la formación consideran que esta diferencia de criterios genera confusión entre las personas usuarias y una discriminación en el acceso al transporte público.
Abrir el metro a todos los perros, con condiciones
La propuesta no plantea un acceso sin normas, sino una regulación que garantice la convivencia. Entre las medidas que se barajan están el uso obligatorio de correa, el bozal cuando sea necesario y el cumplimiento de pautas básicas de comportamiento.
También se contempla la posibilidad de limitar el acceso en horas de máxima afluencia o en situaciones especiales para evitar problemas en el servicio.
Bilbao, ante el reto de adaptarse a una nueva realidad
Elkarrekin Podemos defiende que Bilbao no puede quedarse atrás respecto a otras ciudades que ya han flexibilizado el acceso de animales al transporte público. La formación subraya que este cambio contribuiría a fomentar el uso del metro y facilitaría el día a día de muchas personas.
Además, sitúan esta medida dentro de una visión más amplia de ciudad, en la que la movilidad, el bienestar animal y la convivencia formen parte de un mismo modelo urbano más moderno e inclusivo.
La propuesta se debatirá en el próximo pleno municipal y abre un nuevo frente en el debate sobre cómo deben evolucionar los servicios públicos en Euskadi para adaptarse a los cambios sociales.