El Surne Bilbao tiene este miércoles una nueva cita con la historia. La posibilidad de volver a levantar el título de la FIBA Europe Cup frente al PAOK de Salónica es un premio lo suficientemente jugoso. Pero, pase lo que pase sobre la abarrotada cancha del Bilbao Arena a partir de las 20:00 horas, los Men In Black ya han ganado.
Primero de todo, porque por mucho que se intente echar por tierra el valor de esta competición -la cuarta- en el concierto europeo, lo cierto es que Jaume Ponsarnau y sus hombres han tenido una trayectoria magistral e impecable: tan solo una derrota, en la primera jornada ante Peristeri, empaña un camino triunfal en el que se derrotó al PAOK en dos ocasiones. Recurriendo a las estadísticas, en estos diez años ningún equipo la ha ganado en dos temporadas consecutivas.
Pero voy mucho más allá. Si este año el Surne Bilbao ha podido dar un salto de calidad fue gracias al acuerdo con la BBK para dejar a cero la conocida como ‘antigua deuda’. Un balón de oxígeno que se explica, en gran parte, gracias al título logrado el año pasado. Sin olvidarnos, claro está, de la gran gestión en los despachos desde que se tocase fondo allá por 2014: paso a paso, con las ideas firmes, claras y dando los pasos correctos con convicción y confianza. Y es que sin una buena dirección es difícil que el barco llegue a buen puerto.

El Surne Bilbao vuelve a estar en la primera plana
Pero el otro gran triunfo tiene que ver con lo social. Sabemos de sobra que el público del baloncesto europeo es el que es, que son habas contadas y es muy complicado que un deporte pueda tener cierto crecimiento en una ciudad -y un país- en el que el fútbol es casi una religión. Por eso hay que darse con un canto en los dientes con el hecho de que este miércoles Miribilla presente un sold out. Porque, más allá de sectarismos, bienvenidos sean los ‘subecarros’ si finalmente consiguen engancharse a un deporte como el baloncesto y se les quede el gusanillo de seguir animando al Surne Bilbao.
Y también es una gran noticia que el Bilbao Basket, como entidad, vuelva a llenar tantas hojas de periódico y minutos de radio y televisión. En este caso, por un buen motivo. Porque hace no tanto esta entidad estaba en boca de todos como ejemplo de todo lo contrario a lo que es ahora. Los impagos, los patrocinadores truchas e incluso las huelgas protagonizaban la actualidad de un club. Para nosotros, los periodistas que cubrimos la actualidad del Bilbao Basket, la actualidad es mucho menos intensa. Pero bienvenida sea esta tranquilidad -o incluso aburrimiento- porque es señal de que se ha logrado lo que todo club persigue: la estabilidad. Y todo esto, en un contexto siempre cambiante como el del baloncesto europeo.
Por eso mismo y muchas cosas más, el Surne Bilbao -nueva denominación del club por la apuesta decidida de este patrocinador en la entidad- ya ha ganado. Levantar un trofeo es algo secundario.
