«Sería un muy buen regalo». Jaume Ponsarnau tiene claro el deseo que espera que se cumpla en su 55 cumpleaños: levantar su segunda FIBA Europe Cup con el Surne Bilbao. «No solo lo sería para mí, también lo sería para toda la gente que está tan ilusionada en que esto sea posible. A ver si lo conseguimos», asegura.
«Nuestro objetivo ha sido aprender de los primeros 40 minutos y de cosas que podemos hacer mejor, respetando que ellos también tienen cosas que pueden hacer mejor. Siempre a nuestra manera, innegociable, intentando aprovechar que jugamos etxean, en casa, donde mejor baloncesto hemos jugado esta temporada. Estos son nuestros argumentos», asevera el técnico de Tárraga, tras preguntarle por qué los MIB sí podrían lograr lo que UCAM Murcia no hizo.
Eso sí, para ello es necesario también el apoyo de la grada de Bilbao Arena, que presentará un llenazo este miércoles. «Hemos hecho una FIBA Europe Cup muy muy buena, lo dicen las estadísticas. Eso nos ha dado un premio que el año pasado no tuvimos: jugar el segundo partido en casa. Y esto es un premio enorme, queremos aprovecharlo. Insistimos en que uno de los valores que queremos vivir en este partido, sin ninguna duda, es jugar etxean porque nuestro público va a estar a tope», añade.
La gente está enchufada con el Surne Bilbao, según Jaume Ponsarnau
Las normas de la FIBA Europe Cup obligan a hacer un descarte. En el de ida fue Stefan Lazarevic, pero Ponsarnau no adelanta quién puede ser este miércoles. «Toca descartar a uno y no es fácil. Al que descartemos seguro que no se lo merece», afirma.
El técnico de Tárrega tiene muy claro que la final del año pasado no tiene nada que ver con el de este curso. «Es un contexto diferente. Lo chulo es que vas por la calle y la gente te para y te dice que vamos a conseguir los siete. Veo que hay mucha más gente que está viviendo este momento, que es más determinante. Pero tengo pocas cosas que utilizar, tengo que ir a otras experiencias que he tenido y que me sirven en este caso».
