El Departamento de Promoción Económica de Bizkaia ha movilizado 2.600 millones de euros entre 2021 y 2024, una cifra que refleja el alcance de las políticas de apoyo a empresas, innovación y emprendimiento en el territorio.
De ese total, 224 millones corresponden a inversión pública directa, mientras que la mayor parte, unos 2.400 millones, ha sido aportada por las propias empresas. Este efecto tractor ha permitido que por cada euro invertido se generen 1,6 euros en la economía, alcanzando un impacto global de 3.000 millones de euros, lo que equivale al 1,7 % del PIB de Bizkaia en ese periodo.
Apoyo al empleo y al tejido productivo
En la práctica, esto ha servido para sostener 49.000 empleos, una cifra especialmente relevante en un contexto de transformación económica. La mayor parte de esos puestos de trabajo están ligados al crecimiento y actividad de las empresas apoyadas, lo que indica que la inversión no solo ha mantenido empleo, sino que ha reforzado el tejido productivo.
Además, la actividad generada ha tenido un retorno directo para las arcas públicas. La Hacienda foral ha recaudado 506 millones de euros, principalmente a través del IRPF y el IVA, lo que demuestra que la inversión también revierte en ingresos públicos.
Impulso a la innovación
El impulso a la innovación ha sido la pieza central de esta estrategia, concentrando cerca de dos tercios de los recursos. A esto se suman miles de proyectos empresariales apoyados, iniciativas de digitalización, transición ecológica y programas para atraer y formar talento.
En términos claros, estos datos indican que la inversión pública no ha actuado sola, sino como palanca para movilizar capital privado, fortalecer empresas, mantener empleo y generar actividad económica. Es decir, no solo se ha gastado dinero, sino que se ha multiplicado su efecto en la economía real de Bizkaia.