Día histórico para el Surne Bilbao, que hizo valer el famoso dicho que ‘el ataque gana partidos y la defensa gana campeonatos’ para levantar su segundo entorchado de la FIBA Europe Cup. Se sufrió para doblegar a un PAOK de Salónica al que la calidad individual le valió tan solo la primera parte. En la segunda, la manada de lobos de Jaume Ponsarnau mordió como nunca y recuperaron el acierto que no tuvieron en toda la eliminatoria para cerrar el título, incluso con cierta solvencia.
Y eso que el PAOK empezó marcando territorio, con una bandeja de Timmy Allen -que se hizo daño al entrar a canasta- y un triple de Beverley. El Surne Bilbao amasaba sus ataques, y recurría a la fortaleza de Hlinason en el interior y a una canasta de Normantas desde cinco metros (4-9). El partido se calentó con un conato de tangana entre Omoruyi y Darrun Hilliard después de una falta de Patrick Beverley. Tras una larga revisión arbitral la jugada se resolvió con sendas antideportivas para Hilliard y Beverley.
Aún así, el PAOK seguía imponiendo su calidad, empujados también por un arbitraje que, por momentos, perjudicó a los MIB (9-15). La entrada del segundo quinteto, con un Pantzar estelar, ayudó a que la situación escampase un poco (12-15). Dos tiros libres ‘regalados’ en una falta en ataque de los que Font anotó uno ayudó a recortar diferencias (15-18). Pantzar hizo lo propio con otros dos tiros libres (17-18), revertidos por otro triplazo de Dimsa y una canasta de Allen (17-23). Otros dos tiros libres de Pantzar permitieron llegar al segundo cuarto cuatro abajo, diez abajo en la eliminatoria (19-23).
El segundo acto comenzó con Frey desde la línea, anotando solo uno de sus dos tiros y Petrasek anotando un mate que levantó a la grada (22-25). Hlinason intentó hacer lo propio, pero no anotó el mate y finalmente tuvo dos tiros libres en vez de un dos más uno. Margiris Normantas igualó la contienda (25-25) con una bandeja bajo canasta después de un triple fallado por Hilliard. Y es que los MIB seguían sin calibrar su puntería, pero el PAOK sí que podía hacer gala de su calidad y necesitaba poco para abrir diferencias (29-33). Un triple de Hilliard recortó distancias a cinco minutos para el descanso (32-33). Y aunque el Surne Bilbao tuvo de un par de ocasiones claras -un triple de Krampelj y una bandeja de Jaworski- no entró ninguno de los dos lanzamientos y no se pusieron por delante hasta un triplazo de Normantas desde siete metros (35-34).
Fue la primera ventaja local en el marcador en toda la tarde, y duró poco, porque Omoruyi les puso dos arriba poco después (35-36). Jaworski lo revirtió con una bombita (37-36) y después con un triple para revertir otro de Dimsa (40-39). Otra ‘bombita’ de Normantas dio la mayor ventaja del partido al Surne Bilbao (42-39) a minuto y medio para el final. Finalmente, se llegó al descanso dos arriba (43-41), cuatro abajo en la eliminatoria.

Otro gran tercer cuarto del Surne Bilbao
Los siete puntos necesarios para empatar la eliminatoria llegaron nada más cumplirse el primer minuto y medio, gracias a una gran defensa sobre Tyree y cuatro puntos de Hilliard (47-41). Pero el PAOK lo recortó rápidamente con una bandeja de Tyree y dos triples de Dimsa (49-49). Los MIB no se arrugaron y Petrasek logró un tres más uno balsámico, que aunque falló el tiro libre, Hlinason palmeó el balón y Hilliard se tiró un triple frontal desde lejísimos (55-49).
Aunque los helenos no se arrugaban, los MIB se pusieron por delante por primera vez en el marcador tras un triple de Normantas (60-53). Y para delirio total del Bilbao Arena, Petrasek consiguió forzar otro dos más uno (63-53) y Hlinason anotó después un mate que puso un +6 en el global de la eliminatoria. Aunque los helenos solicitaron tiempo muerto, Font amplió diferencias y se le pagaron las luces definitivamente al PAOK. El marcador lucía un imponente 70-57 al comenzar el último cuarto.
Y Frey aumentó diferencias con una bandeja y un tirito a media distancia (74-57) después de forzar la expulsión de un hiperactivo Patrick Beverley. Aunque el PAOK intentaba mantenerse en el partido, los tiros no les entraban y un triple de Petrasek puso el veinte arriba (77-57).
A partir de entonces, parecía que Miribilla ya intuía que era campeón, y los últimos cinco minutos de partido fueron una fiesta, con alley oop de Bagayoko y mates de Hlinason incluídos.
